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Lucero

Al principio existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios. Al principio estaba junto a Dios. Todas las cosas fueron hechas por medio de la Palabra y sin ella no se hizo nada de todo lo que existe. (Juan 1, 1-18) Ser, en su misteriosa entidad, existir. Desde ese principio. Desde ese suspiro del que fuimos cocreadores. Del diminuto y magnánimo momento en el que la donación del amor dejó de ser individuo y se volvió regalo y generosidad. Y allí habitó lo eterno. En la oscuridad de tu pequeño hogar, te nombramos. Por que nuestra pequeñez no comprende de lo eterno. Por que ser. Implica nombrarse. En el fondo de nuestras corazonadas esperamos un palpito Una intuición. De brujas En el cielo, cuando caía la noche y nos caía también la pena penumbra El duelo dolor Elevamos nuestra plegaria pidiendo luz Lucero Pequeña estrella  Lucecita celestial Bebito de luz Hola Lucero, papá, mamá, el niño sol y fidel te vamos a buscar en cada caer de la noche y en cada ama...

la cuarentena

Me estaría costando mucho poder ser realista y sintética. Quizá en el afán de ver solo el saldo positivo pierdo de vista que todo Aprendizaje en sí mismo ES positivo. Pero tener esa capacidad tampoco es una cosa que me salga de taquito. La tendencia es evaluar.  Querer cerrar un ciclo que esta en constante movimiento. Enumerar es mi real pasión, sino basta con abrir mis notas. No quiero hacer una lista pero me resulta inevitable. Quizá incluso para mi yo del futuro. Lejano, y no tanto. Creo que lo más destacable es no tender puentes hacia las expectativas. Si. Derrumbarlas. Rendirse a la existencia de un presente real si es que es válida la redundancia.  No, no estoy promoviendo un mantra de mindfullness. No, no estoy siendo derrotista. Ese comentario que parece pesimista, es lo que hay, es maravilloso. Porque me habilita a ser pez en el agua. Me libera. De mi propio juicio, exigencia y tensión. Sobre esto debo trabajar, esperar, sorprender y alegrar. Sobre estas personas....

el privilegio de los que están (aunque a veces no lo usen)

Yo viví una infancia nómada. Mudabamos cada tanto nuestra casa a un nuevo hogar. Nos encontrábamos con esas cosas que creíamos perdidas, y otras se quedaban cosidas cual puntada de amor en el hogar abandonado. Íbamos con nuestros petates, de lado en lado. Íbamos clan familiar. Se de que se trata el olor de lo desconocido. La primera noche llena de ruidos y de soledades. Se de guardar, de atesorar y de ordenar. Se no acumular. De soltar. Y se de despedidas. Siempre fui esta diaspora. O soy la visita o la visita viene a mi. Vienen. Van. Vamos. Venimos. Me pregunto siempre cuando deja de doler ese vaivén que es mi vida. Supongo que nunca. Pero estos días me pregunto que será del corazón de Tarsicio. Hace unos días vio a sofi en córdoba. Y un tiempo atrás vio a su abuelo en Buenos aires. Se nutrió de sus tíos, de la iconica china y de tomi. Compartió con los mosqueteros del norte. Viajo en avión y vio a sofi en salta. Vio a sus primas en su hábitat del noa. Bisabuela, primo...

el tapiz

Las familias son un tapiz. Un tejido artesanal. Lento. Repleto de vericuetos. De hilos que se cortan y madejas que remiendan. Son la extensión de cada puntada. Habrá huecos si, de hilos que no estuvieron justo en ese momento. Pero que con el tiempo aparecen. Se hacen costura. Se hilvanan.  La magia sabia del Artesano. Ah porque el tapiz es complejo y difícil.  Cual trabajo de costura cada una va sumando a la longitud de ese cuadro ecléctico y original que es la familia extensa.  Algunos detalles no están bien unidos no, algunas puntadas se escapan y no se bordan caminos de reencuentro. Y algunos son espejos. Tapices pequeños que van de la mano codo a codo compañía y trayecto común.  Cortar los hilos, reparar, admirar de lejos la extensión y saber elegir que puntada seguir y cual definitivamente no. Porque el tapiz de lo grande a veces carga ese pasado que allí queda. Y que ha nacido para repensarse. Para sanar. Habrá hilos para coser heridas. Y para cerrar vínculos....

la alteridad obliga...a opinar

No es un descargo actual. Y tampoco es un púlpito. Y como desromantizamos lo rosa. Y ponemos poesía a lo que encontramos poético. A las vivencias y vaivenes. El mundo es una realidad ineludible. Pero los comportamientos humanos traen un eco que claramente no podemos controlar.  Volviendo a la sabiduría de mi madre. A no perder oportunidad de hacer silencio. Y a repensar. Las veces que fui opinologa. Ofensiva. Indiscreta. Exagerada. Las veces que pude mirar con silencio, aprender y hacer el espacio para que el otro a sus anchas quiera escuchar si hay algo para decir. Con cuanta liviandad y libertinaje me aventuré a decir lo que nadie me preguntó.  Con el mismo desatino con el que muchas veces recibí esa balacera de opiniones. Tu colecho Tu nidito La chichonera Las medias La mamadera La fórmula El abrigo El pelo La comida Los remedios Las rutinas La lactancia Los retos Los límites Los dientes  El chupete Los juguetes ... El cuerpo El estilo ... En esta titanica y selvática ...

somos una isla

Como hace un tiempo Un tiempo fugaz que se me escurrió sin previo aviso. Ese tiempo que te dicen que se iba veloz y así fue. Me vi. Nos vi.  Somos una isla dije. Somos una isla en transformación.  A veces estamos en tormenta, a veces la luna no sale a cantar sus poemas nocturnales.  A veces el sol solo quiere flotar sin luz ni calor. Somos una isla. Poblamos nuestros ojos. Esas pequeñas pupilas de tus ojos de duende del bosque. Esas pestañas cosquillas al cielo. Habitantes de nuestras tardes erráticas y eclécticas.  Somos la isla del encuentro y el desencuentro. Del amor que se renueva en el mismo instante fugaz en el que pareció irse. La isla del abandono en el otro. Somos una isla. Aprendo tu lenguaje primitivo y te enseño con cautela de qué va el universo. Nuestro universo.  La isla donde el asombro me da una nueva oportunidad de amor y contemplación. Hoy, pequeña isla. Refugio. Nos miro de lejos. Isla en soledad.  Porque incomprensión.  Porque al c...

20 de mayo. celebración

Innauguro este pendiente en mi vida erratica de pensamientos.  Acumuladas reflexiones de celular. ¿Y si las junto y son mi bitácora?  Y como mi propia existencia es un péndulo entre el tiempo y el espacio, la historia, el calendario. Hoy es 20 de mayo.  La vuelta al sol que celebrariamos con mamá.  Entonces más que de madre, mis pensamientos son de hija. De ese título que por orgullo escondo porque me hace vulnerable. Pero que fortuna haber sido hija. Que precioso tesoro poder correr a tus brazos mamá.  El sábado, tarsicio y yo pisamos las hojas de otoño. A tu abuela no le hubiera gustado le dije, porque decía que había sabe Dios qué debajo. Me reí. Citando a su abuela celestial.  A la que solo conoce por lo profundo de mis ojos y ojeras. A la que conoce cuando me río y soy el eco de su risa. Tanto que a mi misma me duele que se parezca. A la que conoce por su nombre. Porque Tarsicio llegó a mi corazón gracias a la laboriosa tarea de fe de mi mamá.  La...